La historia poco conocida

La Historia poco conocida

En esta breve historia poco conocida del principio exploramos Genesis 1:1-2. Hay un periodo de tiempo del cual poco conocemos. Lo que nos enseña La Biblia es más que interesante.

En este estudio no pretendemos especular con ideas personales. Pensamientos propios o ideas de otros. Queremos basarnos en la evidencia Bíblica. Aquello que puede ser y tiene una base en La Biblia.

«En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.» Génesis 1:1-2.

Vamos a estudiar estos versículos en forma profunda y detallada. Descubriendo cada palabra. Entendiendo su significado. En primer lugar el versículo 1 establece los aspectos más importantes de la física que se estudia hoy. El tiempo, el espacio y la materia. Es decir, el principio (el tiempo), los cielos (el espacio) y la tierra (la materia).

En el principio. Estamos hablando de Yeshúa el Mesías. El es el principio y el fin. Por el y para el todas las cosas fueron hechas. Juan 1:1-3. Todo el Verbo, es decir La Palabra en La Biblia se resume en Yeshúa. Él estaba presente al momento de la creación así como cuando termine todo y continue la eternidad.

«Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.» Eclesiastés 3:11.

En este versículo se establece que, aunque no llegamos a comprender la obra que Dios hizo y que tiene un principio y un fin, Dios ya puso la duración del mundo en nuestro corazón. Un principio y un fin. No solo de nuestra edad. También del mundo en que vivímos. Eternidad, en el hebreo Olam es la edad o duración del mundo. Una traducción más moderna dice que nos dio lo invisible en nuestro corazón.

Creó. Esta palabra es más que interesante. Es la palabra hebrea para’ y significa crear de la nada. Hebreos lo resume de una forma excelente. «Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra (El Verbo) de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.» Hebreos 11:3.

En un mundo plagado de teorías y doctrinas falsas, tenemos a un creador verdadero que deja su firmada su obra, el Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo.

«Porque toda casa es hecha por alguno; pero el que hizo todas las cosas es Dios.» Hebreos 3:4 y «Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste,» Salmos 8:3

Los cielos. Fueron creados de la nada los tres cielos. El primero se refiere al espectro electromagnético que nos rodea. Que nos permite la comunicación. Sin este espectro las ondas sonoras no pueden viajar. Nuestro Padre Celestial en su infinita sabiduría eligió tener comunión con nosotros. También es el espacio de gobierno de Lucifer con sus ángeles y demonios «en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,» Efesios 2:2.

El segundo cielo es el espacio exterior. Lugar de las galaxias, planetas y estrellas. Por último esta el tercer cielo que es el lugar de morada de Dios. Sus ángeles. Arcángeles. Serafines y Querubines.

La tierra. Del hebreo Erets (tierra seca). Es importante hacer esta distinción porque Dios no creo la tierra cubierta de agua. El creó la tierra seca. Tampoco vacía y desordenada. La destino el primer lugar de morada para su primera creación. Todo lo que Dios crea es con un buen propósito. «Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano (vacia), para que fuese habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro.» Isaías 45:18.

Entre el versículo 1 y el 2 hay un periodo de tiempo, probablemente de miles o millones de años. Tiene registros arqueológicos. Conocemos construcciones, que asombran y develan misterios por lo impresionante de ingeniería y arquitectura, Aún con los avances tecnológicos no han podido igualarse hoy. Las ruinas de Stonehenges en Inglaterra. Pirámides egipcias. Los moais en la Isla de Pascua. Las pirámides Incas, Mayas y Aztecas. La ciudad perdida de la Atlántida y muchos otros. Son vestigios de naciones antiguas formadas por los ángeles caídos que fueron dejadas como ejemplo de las consecuencias de rebelarse contra Dios. «¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones.» Isaías 14:12

En este período Lucifer, junto con sus ángeles caídos hicieron morada en la región geográfica de Edén. Formaron naciones. Las gobernaron. Y desde aquí mismo comploto y maquino su golpe de estado al cielo. Fue expulsado y despojado de toda la gloria que había recibido de parte de Nuestro Padre Celestial. Durante todo este proceso se genero caos. El mundo fue cubierto de aguas. Muchos de los ángeles y demonios fueron enviados al abismo, el cual fue sellado con aguas y el Espíritu Santo se movía sobre ellas.

Lucifer con sus ángeles caídos sumieron la tierra en el caos y la vacuidad. Cuando comienza una nueva creación en Génesis 1:3 es posterior a esa porción de la historia poco conocida. Tenemos un Dios de nuevos comienzos. Nos dejo las respuestas a nuestras inquietudes en Su Palabra y está interesado en que lo conozcamos. En Dios no hay cosas ocultas. Él se manifiesta a quienes lo buscan con corazón sincero. «No hablé en secreto, en un lugar oscuro de la tierra; no dije a la descendencia de Jacob: En vano me buscáis. Yo soy Jehová que hablo justicia, que anuncio rectitud.» Isaías 45:19.

Vamos a continuar con estos estudios de la historia poco conocida en los próximos meses. Permanece conectado.

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