Pidan y se les dará

Pidan y se les dara Lucas 11:13

En el artículo anterior estudiamos los tesoros. Pidan y se les dará tiene una clave para recibir lo que necesitamos.

Te invito a continuar la lectura. Tu entendimiento será ensanchado y tu relación con nuestro Padre Celestial va a ser más significativa. Todos queremos recibir más de parte de Dios. Pidan y les dará.

Para los judíos del antiguo pacto, YeHoVah era un personaje misterioso. La imagen que tenían y aún tienen es que El eterno es innombrable. No se lo puede ver y siempre se encuentra en un marco de misterio. Eran pocos los que podían tener una relación personal con Él aunque con limitaciones. En el nuevo pacto llega Yeshúa, Jesús el Mesías. El interprete de Dios que vino a mostrarnos al Padre. Completar el mensaje y salvarnos. A guiarnos hacia toda verdad y enfocarnos hacia la verdadera búsqueda espiritual.El nos abre el camino para que podamos entrar al trono de la gracia con libertad.

El acto de pedir es un tema que algunas de las iglesias cristianas fallan al enseñar. A veces por manipulación. Otras veces por necesidad. Otras por ignorancia. Gracias a que nuestro Padre Celestial, a través del Espíritu Santo, abre nuestro entendimiento podemos compartir la Verdad.

Son muchas las personas que nos guían a pedir cosas materiales. Otras nos guían hacia lo espiritual pero con el fin de entretener a un público habido de experiencias sobrenaturales. Lo cierto es que el deseo del Padre es que podamos acercarnos a Él de una forma transparente. Sin limites. Y para eso nos deja un rastro en La Biblia para que lleguemos a conocer aquello que necesitamos y la forma de obtenerlo.

El evangelio de la prosperidad y la paz nos lleva a servir a Mammon, el señor del dinero. ¿Por que digo esto? Sus enseñanzas nos enfocan a buscar los tesoros terrenales, acumular riquezas naturales y enfocarnos en eso como estilo de vida para poder hallar la paz. Esto es una mentira y no tiene nada que ver con el Plan de Dios para la humanidad.

Pedimos y no recibimos, tal como lo dice la Palabra, es porque pedimos mal (Santiago 4:3 «Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.»). En cada enseñanza de Jesús hay una clave y una dirección para dejar entrar en nuestra vida al Reino de Dios. Nos enseñaron durante mucho tiempo a pedir cualquier capricho que se nos ocurre, que pidamos el auto que queremos, que Dios nos prospere economicamente, la mejor casa, el mejor empleo pero, ¿Alguna vez pensamos si lo que queremos se ajusta al plan de Dios para nuestra vida? Sin dudas que Dios desea lo mejor para nosotros en todo aspecto. Pero lo que nosotros creemos que es lo mejor, no necesariamente esta alineado con lo que Dios desea.

Jesús enseña acerca del pedir en Mateo 7:7-11 «Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿O qué hombre hay entre vosotros que si su hijo le pide pan, le dará una piedra, o si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?

La Biblia no es de interpretación privada, por esto es que La Biblia interpreta a La Biblia. El mensaje de pedir lo encontramos en Mateo 7:7-11, pero la clave esta en Lucas 11:13. «Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?». El mensaje es claro. Todo lo demás es añadidura. Jesús nos da la dirección y nos enfoca hacia la voluntad del Padre. Está en nosotros seguir sus pasos o ir por nuestro camino. Y algo importante es que la palabra pedir en el griego, idioma original del nuevo testamento, es la palabra aiteó que significa pedir porque se lo quiere, una demanda de algo. En nuestro corazón debe haber un ferviente deseo por tener esa relación personal con el Espíritu Santo.

El idioma de lo natural y de la carne carece de valor en lo espiritual por lo cual necesitamos hablar en el espíritu que es el lenguaje de Dios
solo con el Espíritu Santo podemos hablar el idioma del Reino que es la intercesión. Nuestra carne siempre busca sus propios deleites. Necesitamos que el Espíritu Santo ore por nosotros.

Jabes oro a Dios y le dió lo que le pidió porque estaba de acuerdo con Su voluntad. No le puso una forma en particular ni una manera en especial, simplemente confió en que nuestro creador del universo y de todas las cosas tenia lo mejor para el y también lo tiene para nosotros. Despojarnos de todo deseo de la mente y de la carne para dejar que sea el Espíritu Santo quien interceda es un acto de valientes.

Te motivo a partir de hoy que pidas al Espíritu Santo. Si creíste y recibiste a Jesús en tu corazón entonces el Espíritu Santo también está habitando en tu corazón. Un ejemplo de oración puede ser «Espíritu Santo, vos conoces lo más profundo de mí. Muestrame tu verdad y lo que estás haciendo en mi vida en este tiempo. En el nombre de Jesús. Amén.»

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