29/09/2022
El Kairos y cronos de Dios

Un tema que me apasiona es el Kairos y cronos de Dios. A medida que nuestro entendimiento se va iluminando de manera progresiva por el Espíritu Santo, no dejamos de sorprendernos con las maravillas que Dios tiene para nosotros.

 

Un tema que me apasiona es el Kairos y cronos de Dios. A medida que nuestro entendimiento se va iluminando de manera progresiva por el Espíritu Santo, no dejamos de sorprendernos con las maravillas que Dios tiene para nosotros.

 

En el principio… creó Dios los cielos y la tierra. Yeshua es el tiempo. El tiempo cronológico está sustentado y establecido por y en Cristo. Pero ¿Cuál es ese tiempo?. Después de un periodo de varios años que comprenden desde Génesis 1:1 hasta Génesis 1:2, pueden ser miles o millones de años lo cual no se puede establecer con certeza, el tiempo cronológico y la historia de Dios con el hombre comienza.

 

Un periodo de 7 días ejemplificados en la creación descrita en Génesis que describe los primeros 6 días del gobierno de Lucifer sobre el ser humano, la ley y la gracia, un día del gobierno milenial de Cristo en la tierra y luego el Día de Jehová donde juzgará finalmente al hombre y a los ángeles que se rebelaron contra poniendo fin a todo y dando inicio al octavo día. El del nuevo comienzo con un cielo nuevo y una tierra nueva.

 

Los números en La Biblia tienen significados muy concretos. Por ejemplo el 1 representa la unidad. El 2 representa el testimonio o a los testigos. El 3 representa la trinidad. El 6 es el número del hombre, por eso 666 es el hombre elevado a Dios. El 7 es la perfección y la plenitud. El 8 significa los nuevos comienzos y el 12 es el número de gobierno. Hago esta introducción para que podamos entender el siguiente estudio con bases Bíblicas en todos sus aspectos.

 

Los seis días representan seis mil años y el séptimo día es el número de la perfección. No solo representa el descanso de Dios sino que se refiere al tiempo en que se establece la segunda venida de Cristo cuando regresa a reinar por mil años. Conocido como el Reino milenial de Yeshua el Mesías en la tierra. Desde el principio estas perlas fueron dejadas en el camino. La Biblia es un libro cuya iluminación y entendimiento es progresivo. Las señales y profecías fueron escritas con el propósito de guiarnos. Para que podamos comprender en qué tiempo nos encontramos.

 

El primer pacto sirvió para que Dios estableciera su relación con un grupo de hombres, transformarlos en pueblo escogido, nación y a través de ellos poder comunicarse con el ser humano dándose a conocer como el único Dios verdadero. En este período Dios estableció sus leyes. Y comenzó a hablar acerca de su plan para los postreros días que tendrían su comienzo luego de la llegada del Hijo del Hombre, el Mesías Príncipe, su unigénito Hijo Yeshua el Mesías. Es en este primer pacto que, a través de sus siervos los profetas, comenzaría a comunicar su plan de los postreros días, estableciendo la diferencia entre estos y el Día Postrero. Veamos algunos ejemplos.

 

‘Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días (Día de Jehovah).’ Joel 2:28-29

 

De este versículo también escribe Lucas en el libro de los Hechos de los Apóstoles cuando Pedro predicó sobre la venida del Espíritu Santo.

 

‘Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños;’ Hechos 2:17

 

También Isaías, Miqueas y Oseas escriben en sus profecías acerca  de los postreros o últimos días:

 

‘Y acontecerá en los postreros días, que el monte de la casa del Señor será establecido como cabeza de los montes; se alzará sobre los collados, y confluirán a él todas las naciones.’

 

Isaías 2:2

 

‘Y sucederá en los últimos días que el monte de la casa del Señor será establecido como cabeza de los montes; se elevará sobre las colinas, y afluirán a él los pueblos.’ Miqueas 4:1

 

‘Después los hijos de Israel volverán y buscarán al Señor su Dios y a David su rey; y acudirán temblorosos al Señor y a su bondad en los últimos días.’

 

Oseas 3:5

 

Estos son algunos ejemplos en los cuales Dios reveló sus planes para estos últimos o postreros días. El pueblo de Israel no entendió esto como tampoco entendió el tiempo de la llegada de Yeshua el Mesías, que les había sido predicho en la profecía de las setenta semanas de Daniel.

 

En el segundo pacto. El de la gracia también se habla de los postreros días pero no como algo que pasará en el futuro sino como algo que estaba aconteciendo en ese tiempo y en el presente. Por ejemplo la epístola a los Hebreos nos dice:

 

‘Dios, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo.’

 

Hebreos 1:1-2

 

‘Porque Él estaba preparado desde antes de la fundación del mundo, pero se ha manifestado en estos últimos tiempos por amor a vosotros’ 1 Pedro 1:20

 

‘Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios,’

 

1 Timoteo 4:1

 

‘Pero debes saber esto: que en los últimos días vendrán tiempos difíciles.’

 

2 Timoteo 3:1

 

‘sino con sangre preciosa, como de un cordero sin tacha y sin mancha, la sangre de Cristo. Porque Él estaba preparado desde antes de la fundación del mundo, pero se ha manifestado en estos últimos tiempos por amor a vosotros’ 1 Pedro 1:19-20

 

Es maravilloso cuando nuestro Dios a través del Espíritu Santo se manifiesta en nuestra vida y nos da luz y entendimiento en este tiempo sobre cosas que son parte de su plan perfecto en este tiempo en el que nos encontramos. Nos exhorta a estar vigilantes. Ser apercibidos de estas cosas. Prestar especial cuidado a cada una de estas cosas que nos confía a nosotros que fuimos adoptados como hijos y que estamos llamados a anunciar su mensaje de salvación, que es el mismo que Yeshua predico cuando fue manifestado en carne. Arrepiéntanse y crean en el evangelio. En las buenas noticias. Que en Cristo tenemos perdón de pecados y salvación al arrepentirnos. Somos adoptados por Dios y ya no estamos más en condenación.

 

La visión de los siete días en la creación.

 

Para este estudio vamos a tomar la siguiente relación de cambio. Mil años es un día y un día son mil años. Basados en La Biblia, la palabra de Dios.

 

“Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.” 2 Pedro 3:8 RVR1960

 

“Porque mil años delante de tus ojos son como el día de ayer, que pasó, Y como una de las vigilias de la noche.” Salmos 90:4 RVR1960

 

“Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.” Salmos 90:12 RVR1960

 

Los tiempos de Dios y del hombre son distintos. Dios es eterno. El habita en la eternidad, no necesita el tiempo, pero el ser humano si lo necesita. Por naturaleza necesitamos tener un principio y un fin. Hay en nosotros la necesidad de completar procesos. Iniciamos un viaje y debemos terminarlo. Comenzamos una tarea y tenemos que darle un punto final. Nuestro Padre Celestial es muy consciente de esto y por eso puso las edades en nuestro corazón. Nos equipo con esto. Aún la ciencia tiene la ley de la entropía. Desde que fue creado el universo está en agonía. Sufre desgaste. El hombre nace y después de un tiempo muere. Nada escapa a esta ley.

 

‘Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin. ‘Eclesiastés 3:11.

 

En el Hebreo la palabra eternidad es Olam y en el caso de este versículo significa que Dios ha puesto en nuestro corazón el tiempo, la duración de este mundo de principio a fin. Las edades del mundo. Y estas edades están sostenidas en Yeshua el Mesías. El es el principio y el fin. El alfa y la omega. Todo comienza y termina en él. Todo lo relacionado a este mundo.

 

Nuestro Padre Celestial no está envuelto en misterios. Siempre quiso revelarnos su corazón y sus planes; lo ha venido haciendo a través de las edades, en porciones, ya que es lo que podemos soportar. Por eso la revelación de su Palabra es progresiva. Hoy nosotros, a la luz de la historia del mundo podemos ver como se fue cumpliendo por ejemplo, la visión de la estatua de Nabucodonosor y las naciones que representan las diferentes partes de la estatua que el rey vio en su sueño.

 

La intención de nuestro Padre Celestial siempre fue que seamos muy conscientes de los tiempos en los cuales vivimos. Jesús muchas veces predicó acerca de conocer los tiempos en los que vivimos. No sabemos el día y la hora de su venida pero si las circunstancias que rodearán estos tiempos. También nos dio su Palabra para poder escudriñar y profundizar. Es por eso que, cercanos al final de los tiempos del hombre, ha traído más luz a nuestro corazón para que, aquello que antes no pudimos comprender, hoy podamos comenzar a entender.

 

Por eso para Dios mil años es como un día y un día como mil años. Es que Dios vive en la eternidad. Un vistazo de Dios abarca las edades. Pero esto para el hombre, con su mente limitada y luego de recibir la naturaleza caída, es difícil de entender por lo cual Dios lo establece de manera cronológica. Esta cronología se divide en el tiempo de la ley y el tiempo de la gracia. El de la ley, de 4000 mil años desde Adán hasta Cristo y el de la Gracia de tres mil años.

 

Nada en La Biblia está escrito por azar, romanticismo o para llenar espacios de una forma poética. Todo lo que nos fue dejado en La Escritura es para que podamos conocer y escudriñar los planes de Nuestro Padre Celestial. Es que Cristo, como dice Gálatas 3:8, es La Escritura y todo lo que proviene de Él debe ser tomado con la seriedad que merece.

 

Es muy importante que, guiados por el Espíritu Santo, profundicemos y seamos conscientes de los tiempos en los cuales estamos transitando ya que esto es la voluntad de Dios para sus hijos.

 

»Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.» Juan 17:3.

 

Yeshúa habita en nuestro corazón y junto con Él nos da a conocer el suyo.

 

«Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.» Juan 15:15

 

Como vimos anteriormente en los primeros 4000 años, es decir los primeros 4 días, nuestro Padre Celestial habló en muchas formas y porciones acerca de la salvación, la venida del mesías, la salvación de los gentiles y la cronología de sus planes.

 

‘Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, ‘ Hebreos 1:1-3

 

En el primer pacto Dios comenzó a hablarnos de un tiempo profético que da un final al tiempo de la ley de 4 días y a la misma vez comienza el nuevo tiempo de 2 días de la gracia con la entrada triunfal de Yeshua el Mesías a Jerusalén. Es un momento de transición entre la ley y la gracia. El momento en el cual Israel se sienta en el banco de suplentes y la iglesia hace su entrada al campo de juego.

 

Este tiempo comenzó a ser anunciado por los profetas. Tenemos el caso de Daniel que recibió la revelación de las setenta semanas de años que representan 490 y que se cumplieron 483 años hasta que Cristo entró en Jerusalén. La semana setenta, es decir, los 7 años que faltan corresponden a la gran tribulación de lo cual hablaremos más adelante.

 

‘Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. ‘ Daniel 9:24-26

 

Anterior al anuncio de Yeshua sobre su muerte y resurrección nuestro Padre Celestial comenzó a anunciarnos el período de la gracia. El tiempo de Dios para la iglesia. El periodo de stand by para Israel.

 

“Andaré y volveré a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán.” Oseas 5:15 RVR1960

 

“Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él.”

 

Oseas 6:2 RVR1960

 

Otro ejemplo de este período de tiempo lo encontramos en Jonás quien, como profeta, debía entregar un mensaje de arrepentimiento a Nínive, un pueblo gentil. Jomas se rebeló y decidió huir de Dios pero aún nuestra rebeldía sirve para que el Padre Celestial se glorifique. Estos dos eventos son similares. Jonás es arrojado a las profundidades del mar como una ofrenda para calmar a los dioses. Estuvo en el pez por dos días y al comienzo del tercer día fue dejado en tierra para predicar arrepentimiento y salvación a los Ninivitas.

 

También nos dio a conocer sus planes para este tiempo de gracia. Desde Hechos capítulo dos nuestro Dios comenzó a derramar de Su Espíritu sobre toda carne. Son muchas las ocasiones en las que Dios nos habla de los Postreros Días o del Día postrero. Y siempre se refiere a este período de tiempo.

 

“Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.” Joel 2:28-29 RVR1960

 

El Espíritu Santo habita en aquellos que fueron adoptados por Dios como hijos pero también está presente en cada ser humano y en el mundo deteniendo la propagación de la maldad. Hasta que se cumpla el tiempo de comienzo de la gran tribulación y sea quitado para que se manifieste el anticristo. Dios sigue hoy derramando de Su Espíritu hasta que se manifieste ese nuevo tiempo.

 

‘Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, ‘ 2 Tesalonicenses 2:6-9

 

Daniel recibió la orden de sellar la profecía sin recibir el entendimiento porque estaba preparada para los postreros días.

 

‘He venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros días; porque la visión es para esos días. ‘ Daniel 10:14

 

La muerte y resurrección de Yeshua el Mesías fue un anuncio profético sin igual. Un llamado de atención para el pueblo judío y también los gentiles al arrepentimiento y a creer en el evangelio. A velar porque el Reino de Dios, algo que el pueblo Judío espera, se acercó en la persona de Yeshua, y el tiempo esta por cumplirse para que sea establecido en la tierra. Cuando hizo el anuncio acerca de su muerte y resurrección no solo estaba advirtiendo a sus discípulos acerca de sus padecimientos sino que les enseñó sus planes para los años que venían por delante, a partir de Hechos 2,  con el fin de que, tanto ellos como nosotros, estemos persuadidos con el fin de no ser engañados. Sabemos que el día y la hora están guardados en el secreto de Dios pero Jesús nos dijo que podíamos conocer las temporadas y las circunstancias que acompañan a estos tiempos con el fin de estar atentos. A partir de Hechos capítulo 2 los dos días en los cuales Yeshua se ausentó comenzaron, el Espíritu Santo ha sido derramado sobre toda carne y aguardamos su regreso donde le dará vida nuevamente a Israel después de estos dos días. Luego de estos dos días Yeshua regresará y su Reino será establecido en la tierra y gobernara durante mil años.

 

Durante mucho tiempo entendí las Palabras de Yeshua en Mateo 3:2 “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.” como un llamado a buscarlo a Él quién es la manifestación del Reino de Dios en la tierra, pero el significado es más profundo.

 

Cristo no solo fue la representación del Reino de Dios en la tierra sino también la antesala del establecimiento de dicho Reino. Acompañando las palabras anteriormente anunciadas por los profetas. Yeshua habló en diferentes ocasiones revelando sus planes acerca de estos últimos tres días. Hablo de ser muerto y al tercer día resucitar. Dio señales del tiempo de salvación para los gentiles quedándose dos días en Samaria. Una nación gentil que en ese tiempo era rechazada por Israel.

 

Su transfiguración fue luego de seis días con los dos testigos anunciando su segunda venida como el Hijo del Hombre. Es decir que el séptimo día fue transfigurado revelando que durante este tiempo vendría como el Rey de reyes y Señor de señores.

 

Anunció estos planes cuando lo fueron a buscar de parte de Herodes. Veamos los versículos que acompañan los párrafos anteriores.

 

“Y les dijo: Id, y decid a aquella zorra: He aquí, echo fuera demonios y hago curaciones hoy y mañana, y al tercer día termino mi obra.” S. Lucas 13:32 RVR1960

 

“Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz.” S. Mateo 17:1-2 RVR1960

 

“Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó aparte solos a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos. Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve, tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos.” S. Marcos 9:2-3 RVR1960

 

“Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedase con ellos; y se quedó allí dos días. Y creyeron muchos más por la palabra de él, y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente este es el Salvador del mundo, el Cristo.” S. Juan 4:40-42 RVR1960

 

“Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús. “S. Juan 2:1 Un ejemplo de las bodas del cordero al comienzo del tercer milenio.

 

Al anunciar su muerte y resurrección le estaba diciendo a su pueblo, comienza el último período. Vienen dos días en los que me voy a ausentar. Es necesario que yo me vaya pero no los voy a dejar solos. El Reino de Dios será establecido en el séptimo día. Estén atentos.

 

Este tiempo de la gracia de dos mil años es el tiempo de los testigos. Como vimos antes el número 2 es el del testimonio. Nuestro tiempo como discípulos. Recordemos que Yeshua nos dijo que seríamos sus testigos por todo el mundo.

 

‘pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. ‘ Hechos 1:8

 

Nosotros somos esa generación que está viviendo este tiempo profético y que está llegando a su fin. Cristo al comienzo del tercer día resucitó y luego de dos días le dará vida nuevamente a Israel como dice La Palabra en Oseas. No podemos aseverar que serán dos mil años exactos porque el comienzo del tercer día pueden ser unos pocos o varios años pero sin dudas que ya estamos muy cerca de ser arrebatados y que nuestro Señor regrese a reinar.

 

«Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra. Nos dará vida después de DOS días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él. Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará.» Oseas 6:1-3

 

Volviendo a la cronología de Dios. Desde Yeshua hasta que Israel volvió a ser nación soberana pasaron 1948 años. Este fue un hecho sin precedente en la historia mundial. En el cual, un pueblo en cuestión de horas pasa a constituirse en una nación soberana. Desde ese momento pasaron 72 años hasta el presente. Israel ya fue restaurada como nación y solo falta su restauración espiritual que, como ya hemos visto, ocurrirá al regreso de Yeshua luego de dos días.

 

Yeshúa enseñó a sus discípulos a orar con un propósito en Lucas 11. Y era el de conocer el poder de la intercesión. Venga tu reino. La palabra venga en el griego es Erchomai y su traducción literal en este pasaje es “Que tu Reino sea establecido”. Una cosa es que alguien venga y otra que se establezca. Jesús vino a nosotros pero luego de morir y resucitar ascendió a los cielos. Cristo está en nosotros pero Su Reino aún no fue establecido en la tierra. Cuando el Reino de Dios se establezca definitivamente, esta oración va a ser respondida. Es una oración de fe y un clamor que debemos hacer con la profundidad y la reverencia necesaria. Es en el momento en que Yeshúa regrese con su iglesia luego de la gran tribulación que su Reino milenial será establecido en esta tierra. El reinará.

 

Nadie sabe el día ni la hora del Kairos de Dios pero nos permitió conocer los eventos que lo preceden. Podemos conocer las señales. El Espíritu Santo nos guía a Su verdad con el fin de que estemos preparados velando y orando. El tiempo hoy si está cerca. Todo a nuestro alrededor nos muestra que es así. El mensaje de Yeshúa está más que activo en este tiempo. Debemos arrepentirnos y creer en el Evangelio. Aún no se cumplen dos mil años desde que Cristo entró triunfante en Jerusalén antes de ser crucificado. Esto quiere decir que el tiempo del fin del sexto día está muy cerca y los eventos que se anteponen a su regreso están próximos a cumplirse.

 

Todo lo escrito en La Biblia es para nuestro bien. Hoy más que nunca debemos profundizar y escudriñar siguiendo los ejemplos que nos fueron dejados a nosotros que hemos alcanzado el fin de las edades.

 

‘Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. ‘ 1 Corintios 10:11

 

Este estudio debería darnos la oportunidad de escudriñar la verdad. Pedirle al Espíritu Santo que nos guíe hacia Su Verdad. Al ser guiados en Su Luz podemos andar sin tropezar aprovechando bien el tiempo y sabiendo que pase lo que pase El Señor está con nosotros tal como lo prometió. No hay nada que escape a su gobierno. Como aprendimos anteriormente Él es el Dios de las edades y se manifiesta a quienes lo buscan de todo corazón.

 

Es hermoso que Dios nos hable y nos guíe aún sin merecerlo. No hay nada que el ser humano pueda hacer para agradar a Dios. Todo fue hecho por medio de Yeshua y para Él. En estos días postreros, mas que nunca, dejemos que nuestra vida sea un canal para que la Gloria del Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo se manifieste por fe y para salvación. Ya sea que lleguemos a ver el cumplimiento de los tiempos o no, sabemos que estamos viviendo la vida eterna que no es otra cosa sino conocer al único Dios verdadero y a Yeshúa a quién él envió.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: